[cc2015] Etapa 11: de Oosterdriessen a Haarlem (Holanda).

Despierto a escasos metros del lago alimentado por las frías aguas del río Mosa que en este punto comparte frontera entre Bélgica y Holanda. Tengo que destacar la cultura del camping que tienen las sociedades holandesa (sobretodo) y belga. Holandeses en camping me he encontrado desde la primera noche de este viaje, allá en Logroño; holandeses incluso gestionando el camping de mi primera noche en Italia… La calidad de sus instalaciones, sus ubicaciones (o bien comunicados o en localizaciones preferentes), la vida comunal y tranquila donde ninguna voz o ruido destaca por encima de los demás… si a esto añades que el buen tiempo me acompaña, no me planteo buscar otro techo que las estrellas. En lugares como estos los vecinos se acercan para preguntarte desde dónde has venido sobre la Vespa, o los más mayores recuerdan y comparten conmigo sus vivencias juveniles como antiguos propietarios del icono italiano. A pesar de mis dificultades con el idioma, me hago entender a la par que agradezco estas oportunidades de comunicación y conocimiento.
Etapa 11 de Oosterdriessen a Haarlem
Como prácticamente todos los días, reviso los niveles y presiones de la moto. Al no disponer de existencias en mis alforjas, busco un supermercado… una misión que me resultó harto complicada (ya hablaré de ello más adelante) por lo que terminé parando en la terraza de una pequeña plaza (donde me pareció distinguir un supermercado y en realidad era una droguería) donde rendí cuentas a un suntuoso desayuno.
Desayuno en Holanda
 Los días/etapas avanzan y deshojan el calendario. A pesar de llevar un itinerario preestablecido el camino te pone por delante múltiples alternativas para improvisar y, sumando kilómetros, voy descartando localizaciones e historias que tendrán que ser descubiertas en otra ocasión. Si los días tuvieran más de 24 horas estoy seguro que también las consumiría y no serían suficientes. Pongo rumbo a Breda.
Por el camino lleno el depósito y compruebo lo dispar del precio por esta zona, he pasado de 1,3 euros/litro por Luxemburgo y Bélgica a 1,7 €/l. en Holanda. Pero hay algo que no cambia… serán cosas de la globalización. Da igual que te lo digan en castellano o en holandés, es ponerse a pagar y te ofrecen los huevos de chocolate y los chicles en oferta. ¿Cómo lo vás a rechazar? Me tengo que reir.
Breda (Holanda)
Breda, ciudad más importante de la Casa Nassau, a la que pertenece Guillermo de Orange… ese que tanto forzó la situación para desestabilizar Flandes, hacerlo “independiente” de la corona española o, lo que es lo mismo, hacerlo dependiente de la nobleza local a la que el pertenecía; defensor de la fe protestante calvinista frente al catolicismo (la presencia de entidades religiosas y la creación de distintas corrientes en función del interés pecuniario, de control de masas o garante de la unidad bajo un mando supremo,… es una constante en la historia de la Humanidad). Fue Guillermo de Orange, sin duda, un hábil propagandista en la época que llevó a manipular la situación contra todo lo español. Por otra parte, algo habitual en el Juego de Tronos de nuestra civilización.
Breda castillo y academia militar
castillo y academia militar en Breda.
La nota histórica seguramente todos la estaréis recordando por el cuadro de Velázquez. En 1590, el cuarto hijo de Guillermo de Orange, al frente de los holandeses toman la ciudad; tras la tregua de los 12 años y el ascenso al poder hispano de Felipe IV en 1921, se retoma el conflicto y se ordena recuperar la plaza. Al frente del operativo se puso al más grande estratega de la época, el general Ambrosio Spínola Doria, para que la reconquistara entre una lista de plazas fuertes mas.
Tan grande fue la operación (se llegó a movilizar más de 40.000 infantes) y de tanto renombre los generales al frente, que otras naciones enviaron altos mandos militares para observar e instruirse en las artes y estrategias de guerra de los españoles. Un 5 de junio de 1625, Breda capitularía. Velázquez plasmaría su rendición en una brilllante obra después de documentarse para retratar lo sucedido con la mayor fidelidad.
Breda-calles
calles y plazas de Breda.

Breda-plaza

Beguinaje de Breda
Beguinaje de Breda.
Me asombra la planificación urbanística de este país. Con sus elevados pero suaves pasos de peatones, donde ni el coche deja los bajos ni los vehículos de dos ruedas corren el riesgo de resbalar sobre la tinta de la señalización vial.
Holanda-urbanistica
Cómo construyen sus edificios como generando una vida interior a modo de plaza (de ahí que me costara encontrar los supermercados) en bloques de viviendas de no más de dos plantas por lo general que forman comunidades, posiblemente por el concepto religioso calvinista del norte del país, que miran hacia adentro de si mismas… De ahí que me resultase tan difícil encontrar un supermercado en ruta, pues no hacen tampoco ostentación visual de su presencia ni por medio de indicadores.Carretera holandesaPor otro lado, las indicaciones viales tienden a que el trafico fluya por entero por autopista (gratuita, totalmente recta, de varios carriles, aislada en lo visual y sonoro al mundo exterior) aún cuando tu quieras ir por secundarias. Llego a entender su objetivo, pues estos viales secundarios malamente señalizados (mal asunto para una navegación en papel sin usar el gps) se dejan para los residentes de la zona garantizando muy poco tráfico y ligero, pues hay lugares donde dos coches no pasarían al mismo tiempo y tienes que compartir la calzada aprovechando los márgenes destinados a las bicicletas. Pero, en esencia, es tan satisfactorio circular entre canales y grandes campos, con pequeños puentes de madera que salvan los canales más pequeños por donde ves navegar pequeñas lanchas con su pausada cadencia al remar.
Casas bajo diques en Holanda
Y cuando no, son preciosas casas unifamiliares dentro del terreno ganado al mar, al abrigo de un gran dique en las cercanías que les separa de grandes masas de agua, normalmente unos 5 metros por debajo del nivel del líquido elemento. Diques de mayor o menor tamaño pero todos aprovechados. Para regar las grandes granjas, por donde navegan pequeñas barcas o enormes buques de carga.
Las bicicletas… las bicicletas por doquier. Allá donde mires te encontraras a un holandés u holandesa a lomos de su bicicleta de camino al colegio, al trabajo, con cesta para llevar la compra del supermercado, o al bebé… Aunque me sorprendió ver que se compartiera la enorme red para bicicletas (perfectamente indicada y con sus propias señalizaciones) con ciclomotores donde el personal iba sin casco. Toda una cultura la holandesa que gira sobre la bicicleta. Así es que cuando llegas a una gran población, te las encuentras candadas a millares.
Haarlem - molino de Adriaan
molino de adriaan, Haarlem.
El silencio y el relax de estas comunidades me acompaña y continua en Haarlem. Ciudad del norte de Holanda que posiblemente su nombre te recuerde al de cierto barrio de la ciudad de Nueva York y es que así es, debido a que en origen, la ciudad neoyorquina fue una colonia holandesa en norteamérica, pero por aquel entonces su nombre era el de Nueva Haarlem. Lo de York llegaría más tarde cuando en 1664 pasó a ser británica.
Conocida por “Bloemenstad” (ciudad de las flores), es el centro histórico del cultivo de bulvos de tulipanes; flor esta que muchos piensan que es holandesa y no es correcto. El origen del tulipán se situa en Anatolia, fue traida por los árabes a la península ibérica y, seguramente, fueron los españoles quienes llevaran la flor hasta Flandes (como el chocolate y la patata, tan populares por estas tierras).
Catedral católica de Haarlem
Me acerco por la Catedral de San Bavón (construida entre 1895 y 1930 para sustituir a la anterior Catedral sita en el casco histórico que con la Reforma de 1578 dejó de ser católica) para sellar mi credencial de peregrino en ruta a Santiago de Compostela, tomar el café que me brindan mientras les cuento la aventura desde que salí de casa. La catedral, dedicada al patrono de Haarlem, evoca los lazos comerciales que mantenía esta ciudad holandesa con la belga de Gante, en cuya catedral se custodian reliquias del santo.
Haarlem Estación - fachada
En mis viajes no puedo dejar de visitar las estaciones de ferrocarril, es una cuestión familiar. No obstante la estación de Haarlem merece dedicarle una visita, por breve que sea. Construida según estilo Art Nouveu ha servido de escenario para el cine en numerosas ocasiones; algunas películas de éxito como Ocean’s Twelve.
Haarlem-Estación-02
El viaje continúa. Más historias quedan por salir del tintero, pero verán la luz en próximas Crónicas.
CONTINÚA EL VIAJE CON LA SIGUIENTE LECTURA:

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